Jesús Oliva, pionero del dúo de trompetas del Mariachi Vargas, transmite

18 de mayo

Reconocido por sus habilidades como trompetista y su carácter alegre y jovial, Jesús Oliva «El Bolis» sucumbió a un paro cardíaco el 30 de abril de 2020 en Culiacán, Sinaloa. Oliva tuvo la distinción de haber formado parte del Mariachi Vargas de Tecalitlán en su primer intento de establecer un dúo de trompetas, en 1960.

Jesús Oliva Carrillo nació el 1 de mayo de 1932 en Nochistlán de Mejía, Zacatecas, el hijo mayor de ocho hijos nacidos de Antonio Oliva Rodríguez y Donaciana Carrillo Gómez. Don Antonio tocaba el contrabajo y la guitarra en una orquesta local. Muy pronto le enseñó a su hijo Jesús la guitarra, y a los 12 años comenzó a estudiar violín y solfeo con el maestro Andrés Antón. De ocho hermanos, tres se convirtieron en músicos: Jesús, Alfredo y Leocadio.

En 1948, a la edad de 16 años, Jesús se casó con Alicia Jáuregui Íñiguez, oriunda de la vecina ciudad de Mexticacán, Jalisco, con quien tuvo seis hijos. Para entonces, había pasado del violín a la trompeta.

Su hermano Leocadio recuerda:

Marío Santiago, miembro del Mariachi Vargas de Tecalitlán durante casi medio siglo, juega un papel importante en la vida de Jesús Oliva. La carrera de Mario tiene muchos paralelos con la de Jesús, como el propio Mario explica:

Mario continúa:

Federico Torres, quien tocó en dúo con Jesús cuando ambos eran miembros del Mariachi Nacional de Arcadio Elías, recuerda: «Era un buen trompetista y un buen compañero. Le gustaba mucho bromear.» Pepe Chávez, el guitarrista del Mariachi Nacional que luego dirigió el renombrado Mariachi Oro y Plata, también lo recuerda: «Trabajé con Jesús Oliva durante un año en el Mariachi Nacional. Tocaba bien. Tenía una personalidad muy agradable y siempre estaba de buen humor. ”

Mario recoge la historia:

A continuación se presentan cuatro testimonios sobre la naturaleza de Jesús Oliva, la duración de su estancia en el Mariachi Vargas y el motivo de su partida.

Mario Santiago comenta:

Rigoberto Alfaro recuerda:

Leocadio, hermano de Jesús, lo explica así:

Heriberto Molina ofrece otra explicación para la salida de Jesús:

Aunque la permanencia de Jesús Oliva en el Mariachi Vargas fue breve, logró aparecer con el grupo en al menos cuatro fotografías, imágenes que demuestran sin lugar a dudas su presencia en el grupo. Una de ellas es la portada de un álbum del sello Orfeón donde grabó a dúo con Cipriano Silva. Después de que Jesús dejara Vargas, Cipriano permaneció durante varios años como único trompetista del grupo.

Leocadio Oliva continúa trazando la historia de su hermano:

Leocadio continúa:

En Culiacán, Jesús volvió a tocar música. «Vuelvo a mis raíces», decía. Durante unos seis años estuvo con el Mariachi Perla, un competente grupo local. Allí la jefa, Guadalupe Soto, lo bautizó con el apodo de «El Bolis», por una marca de paletas. En Culiacán Chuy también trabajó con el Mariachi Imperial.

Jesús Israel Oliva, hijo de don Chuy, continúa la historia:

El 30 de abril de 2020, Día de los Niños, a las 11:00 p.m., Jesús Oliva Carrillo sufrió un repentino ataque al corazón en su casa de la colonia Gabriel Leyva de Culiacán, justo una hora antes de cumplir 88 años.

Francisco Javier Soto Villa «El Negro», tesorero del sindicato local de mariachis de Culiacán, trajo música al velorio:

Los restos terrenales del perpetuamente sonriente Jesús Oliva «El Bolis» -excelente músico, buen amigo y ejemplar hombre de familia- ahora descansan para siempre en el Panteón Civil de su querido pueblo adoptivo de Culiacán. Le sobreviven siete hermanos y hermanas, sus cuatro hijos Jesús Israel, Rodolfo Alfredo, María del Rocío y Sandra Alicia; once nietos, tres bisnietos y tres tataranietos.

¿Cuál fue la principal contribución de Jesús Oliva a la música de mariachi? Aunque algunos señalan que nunca fue un miembro de pleno derecho del Mariachi Vargas de Tecalitlán y sólo fue «de prueba» de manera provisional, es importante señalar que fue parte del primer experimento del Mariachi Vargas para hacer del dúo de trompetas una característica permanente del grupo, un proceso evolutivo que no se consumaría hasta finales de los años 60 o principios de los 70.

Federico Torres, trompetista del Mariachi Vargas por más de cinco décadas, concluye:

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1 Comentario

  1. Vigilia de Tomás 18 de mayo de 2020 a las 11:57 am – Respuesta ¡Qué gran legado!

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